La Música Latina

El pasado y presente del Bolero

El pasado y presente del Bolero

oct 18, 2014

Como tantos otros géneros tradicionales, para esbozar una historia del bolero, debemos remontarnos a épocas de conquista, donde la fusión entre los ritmos nativos, con elementos de la cultura musical de los conquistadores, así como los traídos por los africanos que fueron llegando a tierras americanas, sientan los precedentes de los que luego se volverían géneros sumamente populares.

Boleros de ORO

En el caso del bolero, encontramos su origen en XIX, evolucionado desde el bolero español, un estilo de danza del s.XVIII, acompañado de castañuelas, tamboril, guitarra con cierto matiz altisonante, que llegado a Cuba adoptará un compás más cadencioso dado por los bongos, tumbadoras y guitarras. En el siglo XIX llegan los primeros danzones, que luego fueron siendo lentamente desplazados por el son y el danzonete.

En ese contexto, el bolero cubano desarrolló una estética rítmica y melodía propia, en compás de 4/4, alrededor de 1840. Aunque oficialmente, Tristezas, en el primer bolero, considerado como el que da origen formal al nuevo género. Escrito por el sastre cubano José Pepe Sánchez en 1883; con el que fuera su acompañamiento musical clásico, de guitarras y percusión.

La evolución del flamante género tuvo su entrada y apropiación también en tierras mexicanas, donde hizo también su proceso de evolución, convirtíendose así, junto con Cuba en los dos países de mayor desarrollo.

Ya entrado el s.XX, los boleros, acompañados de tríos de guitarras, dieron paso a las orquestas tropicales en los años 30, pasando por las bing bands, para luego dar lugar a refinadas orquestaciones de corte más sinfónico, durante su época de oro, que se extendiera durante casi 3 décadas, desde mediados de los años 30 hasta mediados de los 60.

El desarrollo de medios de comunicación como la radio, los programas de televisión en vivo y un auge del cine, así como cierta independencia de la cultura europea de entreguerras le dieron al bolero la oportunidad de desarrollarse y afianzarse como género, con características particulares y regionales.

Los cambios culturales de los años 60, se hicieron sentir sobre el bolero, relegándolo a un segundo plano frente a nuevos intereses del público, que enfocó su mirada hacia otros ritmos como la salsa o la bachata, así como una mayor apertura la cultura anglosajona.

Entrado el siglo XXI, no se puede afirmar que el bolero desapareció, ni podemos negar la influencia su sobre las generaciones baladistas y la música romántica latina actual y aunque lejos de su esplendor, quedan algunas leyendas que intentan mantenerlo vivo y algunos fugaces acercamiento por parte de las nuevas generaciones, pero más desde un estilo adaptado y próximo a las baladas románticas, con un espíritu más de reconocimiento e influencia que de conservación del estilo puro.